Pastiche sexual

0 Escrito por - 5 Noviembre, 2013 - Cine, num9
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Las formas y expresiones que el arte puede adoptar son tan caprichosas que nunca dejan de sorprender, aunque sean puro reciclaje. Ya en el siglo XVII Johann Christian Bach, uno de la veintena de hijos que tuvo Johann Sebastian Bach, utilizaba fragmentos de varias óperas para crear una nueva, y evidentemente como sucede con casi todos los géneros, no es algo exclusivo de un tipo de arte en concreto, por lo que podemos disfrutar de obras literarias de esta índole en novelas de Valle-Inclán y, por supuesto, de películas con esta misma estructura. Este tipo de obras, al margen de gustos y prioridades, son tan aplaudidas y/o abucheadas  como las otras.

Podemos poner muchos ejemplos, desde el drama a la comedia, incluso parodias de películas que a su vez están conformadas por parodias de otras, el rizo rizado. Pero como este mes nos toca movernos por los siempre interesantes caminos en los que divaga el sexo, os voy a presentar un género que ya tiene un largo recorrido aunque su público es bastante reducido y por tanto no suele estar muy presente en la esfera cinéfila.

El pornorror tiene la peculiaridad de que no es un género que surgiera, o al menos que se reconociese, exclusivamente por las necesidades expresivas de un artista, sino por la demanda de empresas privadas que vieron un posible nicho de mercado en un estilo muy concreto y que para ello entraron en contacto con los diferentes cineastas que a su juicio podrían desarrollar mejor la obra, estos en su mayoría venían directamente de la industria pornográfica, y los que finalmente triunfaron fueron aquellos que mostraban cierto grado de excentricismo en sus escenas.

Aunque hubo algún intento o ensayo anterior, realmente no es hasta 1981 cuando Joe D’Amato saca a la luz “Porno Holocaust”, donde podemos ver una mezcla de terror, suspense y porno protagonizada por unos científicos y unos seres mutantes. Este director se convertiría en el creador de este género y referente para sus posteriores discípulos.  Previa a esta obra, este mismo director publicó “Erotic Nights of the Living Dead” que, mostrando ya sus cartas, no llega a ser tan explícita como sus posteriores producciones.

Este director, que también era actor, empezó rodando pornografía antes de dedicarse a este peculiar género, como se puede apreciar en el tráiler hay escenas que no están exentas de humor debido a la caricaturización de los personajes, cuyas muertes y lamentaciones nos parecen hoy más graciosas que terroríficas, aunque tampoco sabemos si es lo que el autor pretendía realmente, ya que hay otras películas que sí dan realmente miedo. Aun así, la incursión del humor en pequeñas dosis dentro de las películas de terror es fuciente como para dedicarle un artículo exclusivamente a este fenómeno.

Ya hemos dicho que el pornorror es un pastiche, básicamente consiste en elegir una película comercial anterior de gran éxito dentro del género de terror-suspense y adaptarla o modificarla con escenas de  sexo explícito, por lo que podemos ver a Freddy Krueger montándoselo con una chica o a la niña del exorcista haciendo un trío junto a un cura y una mujer.

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Normalmente el público se pregunta cómo un tipo de cine tan concreto, explícito y provocador como este puede llegar incluso a tener el mínimo mercado como para que haya directores y empresas que se especialicen exclusivamente en él, y aunque yo no tengo la respuesta, sí puedo deciros algo tan obvio como que los gustos, pasiones y deseos de las personas son muchísimos más variados que la oferta que haya para satisfacerlos, solo que a veces la vergüenza puede más que el apetito, así que solo hay que encontrar un canal por el que el contenido fluya de emisor a receptor salvando la privacidad de éste último, y es aquí donde entra en juego Internet.

En 2004 la página web BurningAngels encargó a Doug Sakmann, que ya era conocido en el gremio, una versión de “Re-Animador” para celebrar Halloween en el sitio web con un video especia

l. La película se llamó “Re-Penetrator” y fue todo un éxito, llegando incluso a obtener reconocimientos en los “Oscars del cine porno” y consiguiendo que actrices como Joanna Angel o Aramis Sartorio se consolidaran en el sector.

ItsAlive

Parece ser que Joe D’Amato abrió la válvula que hizo que muchos directores comenzaran a producir este tipo de películas, fueron numerosos los títulos que podemos enumerar, incluso se crearon pequeñas escenas pornográficas basadas en escenas de películas de terror clásicas. Aunque hay cierta unanimidad en reconocer que pocos directores alcanzaron la excelencia y calidad del creador del género, salvando como hemos comentado a Doug Sakman y al que consiguio que el pornorror se estableciese finalmente y obtuviese su reconocimiento en el cine, Rob Rotten, quien el 2006 alcanzari el exito com “Porn of the Dead”, pelicula que parece no tener limites en cuanto a excentricismo se refiere. Actualmente se siguen produciendo películas de este género que tienen buena acogida entre el público, debido en gran parte a la distribución anónima on-line.

 

Acercarse a este tipo de obras artísticas suele ser difícil, debido a que su comercialización no está tan asentada en el mercado (tampoco creo que quiera estarlo) como el resto de géneros fílmicos. Desde la implantación de Internet doméstico la producción de este tipo de películas ha crecido exponencialmente lo que facilita al espectador disfrutarlas aunque sea por la vía de la descarga gratuita (en algunos de los casos es la única vía, curiosamente). Una de las razones por la que me gusta escribir en esta revista es para aprender, aunque era consciente de que este género existía nunca me había dedicado a analizarlo y estudiarlo como hasta ahora, por lo que me veo con cierta autoridad para recomendar que lo hagáis también ustedes, los amantes del cine estarán de acuerdo conmigo. De momento me siento satisfecho habiendo aportado un poco de información sobre el tema, ya que realmente Internet carece de ella.

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